Juan Branco sur Crépuscule [en Español] - RFI
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¿En qué facetas se siente más cómoda de todas estas?
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¿Qué posibilidades hay de que Julian Assange no sea extraditado a Estados Unidos?
- 4:08OuverteRéponse directe
Durante una época lo visitaba con frecuencia en la Embajada de Ecuador en Londres. ¿Ha podido hablar usted con él o sabe cómo se encuentra?
- 5:33OuverteRéponse directe
¿Usted intentó que Francia le concediera el asilo? ¿Fue cuando presidía Francia, François Hollande?
- 6:27OuverteRéponse directe
Su libro Crepúsculo ha sido líder de ventas en Francia durante semanas. ¿Qué denuncia exactamente sobre Emmanuel Macron?
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Sin ellos, ¿no existiría Macron presidente?
Affirmations vérifiables (citations exactes)
- 2:43Invité politiqueFait
« Depende del grado de democracia del Reino Unido, de democracia real, porque sabemos que las élites del Reino Unido son muy endógamas y están muy conectadas a las élites de Estados Unidos. »
- 3:03Invité politiqueFait
« El abogado, perdón, el juez que le condenó en abril por la violación de sus condiciones de residencia bajo vigilancia, lo trató de hipermegalómano narcísico. »
- 3:38Invité politiqueFait
« revelar todos esos crímenes contra la humanidad que cometieron las armadas británicas y americanas en Afganistán y Irak. »
- 4:01Invité politiqueFait
« Pero sabiendo cómo funciona el poder hoy en día en Occidente, tengo muchas dudas sobre el hecho que tengamos posibilidades reales de hacer valer sus derechos. »
- 4:19Invité politiqueFait
« Sé cómo se encuentra porque hablo con las dos únicas personas que han hablado con él, pero está en condiciones de aislamiento extrema. »
- 5:41Invité politiqueFait
« intercambiamos por mensajería telefónica y cuando depositamos no la demanda, sino una... hicimos pública una opinión en la que decíamos que debería Francia acogerlo. »
- 6:37PrésentateurFait
« En él denuncia que el presidente francés actual, Emmanuel Macron, no fue elegido, sino más bien colocado por la oligarquía de este país con el fin de repartirse entre unos pocos las riquezas. »
- 7:13Invité politiqueChiffre
« Es una evidencia. 90% de la prensa de este país está entre manos de menos de 10 personas. »
- 7:45Invité politiqueFait
« Yo estuve en contacto con esos individuos, Xavier Niel, Bernard Arnault, intentaron integrarme a esa supraélite oligárquica que existe hoy en Francia. »
- 9:51Invité politiqueFait
« Emmanuel Macron nunca se presentó a las elecciones antes de ser ministro y luego de ser elegido presidente. »
- 10:15Invité politiqueFait
« Nicolas Sarkozy, como todos presidentes anteriores, desde que tenían una edad bastante tempranera, de 20, 25 años, se habían implicado en política, se habían confrontado a población y entonces había como un retrocontrol. »
- 11:58Invité politiqueFait
« Los chalecos amarillos en general han provocado una gran controversia porque por la primera vez, gente que aparte decía a las clases más frágiles de la sociedad, se expresaba directamente. »
- 12:23Invité politiqueFait
« Sobre Maxim Nicol es verdad que ha difundido unas informaciones falsas, pero no es verdad que nunca ha tenido comentarios racistas, nunca. »
- 13:43Invité politiqueChiffre
« ha habido una aumentación del 10% de participación en las europeas. »
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En Paris, Aïda Palau. Su padre, Paulo Branco, es productor de cine portugués y usted se ha criado en París, donde se ha formado en las mejores escuelas, ha trabajado en gabinetes ministeriales, acaba de escribir un libro, Crepúsculo, sobre los entresijos del poder del presidente francés, Emmanuel Macron, y su relación con grandes empresarios, que fue además número uno de ventas durante semanas.
Y
ha denunciado a los dirigentes europeos ante la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad por la muerte en el Mediterráneo de miles de migrantes y además forma parte del grupo de abogados junto a Baltasar Garzón, que asiste al fundador de Wikileaks, Julian Assange. Tiene solo 29 años y parece que ya ha vivido 20 vidas. ¿En qué facetas se siente más cómoda de todas estas? Yo
creo que en la producción intelectual y todo que es la fábrica, el saber, intentar hacer visible cómo funcionan los poderes y cuáles son las verdaderas razones por las que se mueven, me parece como lo más importante, porque
democracias
solo existen si la gente está informada sobre cómo se toman decisiones y cuáles son las reales reacciones de fuerza entre diferentes actores. Así que intentar pensar simplemente es mi objetivo humildemente, pero es lo que intento hacer.
Julian Assange, el fundador de Wikileaks, estuvo recluido en la Embajada de Ecuador en Londres durante casi siete años. En abril, Lenín Moreno, el presidente ecuatoriano, le retiró el asilo político y el australiano fue arrestado por la policía británica. Actualmente está en una prisión de alta seguridad en Londres. Estados Unidos, que le acusa de espionaje por haber publicado miles de documentos confidenciales, ya ha pedido su extradición. Y la audiencia se celebrará, si no me equivoco, en febrero del año que viene. ¿Qué posibilidades hay de que Julian Assange no sea extraditado a Estados Unidos?
Depende del grado de democracia del Reino Unido, de democracia real, porque sabemos que las élites del Reino Unido son muy endógamas y están muy conectadas a las élites de Estados Unidos. En casi un sistema, vamos. Y entonces nosotros estamos enfrentados a un aparato judicial extremadamente violento contra Julian Assange. El abogado, perdón, el juez que le condenó en abril por la violación de sus condiciones de residencia bajo vigilancia, lo trató de hipermegalómano narcísico. Es decir, que son palabras que usted no espera en un juez. Y entonces estamos frente a una violencia institucional muy fuerte, con un riesgo
muy
importante de que un periodista se encuentre en prisión de por vida por haber hecho su trabajo. Y frente a ello, pues hay la lógica común que sería que no debería ser extraditado y al contrario liberado y evidentemente celebrado
por
lo que hizo, que fue revelar todos esos crímenes contra la humanidad que cometieron
las
armadas británicas y americanas en Afganistán y Irak. Y del otro lado, la lógica del poder que avanza con una violencia extrema y sin límites visiblemente. Y entonces frente a ello, yo como hombre racional le diría, pues evidentemente no será extraditado. Pero sabiendo cómo funciona el poder hoy en día en Occidente, tengo muchas dudas sobre el hecho que tengamos posibilidades reales de hacer valer sus derechos.
Durante
una época lo visitaba con frecuencia en la Embajada de Ecuador en Londres. No sé si ha podido hablar usted con él o si sabe cómo se encuentra.
Sé cómo se encuentra porque hablo con las dos únicas personas que han hablado con él, pero está en condiciones de aislamiento extrema. Solo tiene derecho a dos visitas sociales por mes. Sus abogados tienen muchas dificultades en comunicarse con él, en transmitirle informaciones.
Y
Julián era una persona que estaba muy implicada en su defensa, que dirigía básicamente con Baltasar Garzón, que era evidentemente la persona que coordenaba a todos los abogados, los 80 abogados que trabajamos en el caso.
Pero
estaba muy, muy implicado y de pronto hay un shock tal con ese aislamiento completo, una presión que fue construida para albergar a terroristas después del 11 de septiembre. Y la ironía de la historia en la que acabamos por meter ahí periodistas. Y entonces, en esas condiciones,
es
muy difícil hacer nuestro trabajo. Hacemos lo posible. Baltasar desde Madrid hace
muchos
esfuerzos, pero nuestros abogados ingleses tienen muchas dificultades en crear esas vías de comunicación. Simplemente. Entonces, yo lo que sé es que ha estado en shock muy fuerte, que poca información tiene sobre la percepción que el mundo tiene en su caso. Está aislado, fragilizado
y
nada, que tenemos que luchar más fuerte todavía nosotros desde afuera.
¿Usted intentó que Francia le concediera el asilo? ¿Fue cuando presidía Francia, François Hollande?
Sí,
intercambiamos por mensajería telefónica y cuando depositamos no la demanda, sino una... hicimos pública una opinión en la que decíamos que debería Francia acogerlo. 45 minutos después, el Elicio respondió diciendo que tras un examen aprofundizado de la demanda, no podían responder favorablemente. Fue un gesto increíble de brutalidad, que la facilidad con la que se rechazó...
La
decisión ya estaba tomada de antemano.
Sí,
es decir, que ni se... nos habían intentado manipular, intercambiando el presidente conmigo, pero factualmente creo que muy rápidamente, no sé si Estados Unidos intervino directamente, pero mostró un grado de sumisión bastante importante a las élites francesas a Estados Unidos.
Lo decíamos al principio, su libro Crepúsculo ha sido líder de ventas en Francia durante semanas, se han metido 75.000 ejemplares. En él denuncia que el presidente francés actual, Emmanuel Macron, no fue elegido, sino más bien colocado por la oligarquía de este país con el fin de repartirse entre unos pocos las riquezas. Unos pocos que además se habrían hecho con el control, dice, de los medios de comunicación. Lo compara incluso con la Rusia de Vladimir Putin. En el caso de Macron, cita, por ejemplo, a los empresarios Bernard Arnault, del grupo de lujo Louis Vuitton, o a Xavier Niel, patrón de la empresa Internet Free y copropietario del diario Le Monde.
Sin ellos, ¿no existiría Macron presidente?
Es una evidencia. 90% de la prensa de este país está entre manos de menos de 10 personas. Esas 10 personas son gente cuya fortuna depende del Estado, del acceso a dirigentes políticos directo e indirecto. Y entonces, evidentemente, esas personas han comprado elementos de la prensa, que sea en papel o de audiovisual, para poder influenciar a esos hombres políticos.
Y
hay un mercado de información que se ha creado en el que se promueve o, al contrario, ataca dirigentes políticos según defienden nuestros intereses o no. Yo estuve en contacto con esos individuos, Xavier Niel, Bernard Arnault, intentaron integrarme a esa supraélite oligárquica que existe hoy en Francia. Y lo que hago en este libro es describir de interior cómo funciona esa fábrica de élites y cómo, justamente, crea efectos no solamente de corrupción, sino también de, tal vez más importante, de mediocrización del espacio público. Aunque sea un neologismo, me parece importante la idea de que,
evidentemente,
cuando llegan al poder gente que está en relación de interés con hombres, con oligarcas, con hombres que tienen intereses económicos en la sociedad, pues no se elige a los mejores. Se elige a los que son más, sí, los que van más naturalmente a servir los intereses de otros. Y entonces, a partir de ahí, pues hay una degradación del espacio público, de las decisiones y, evidentemente, al final de Francia como conjunto.
Y
me parecía muy importante mostrar
esa
dimensión de ese poder que explica por qué, de pronto, ha sido Emmanuel Macron tan incapaz de gestionar una crisis como los chalecos amarillos,
sino
con una represión extremadamente violenta frente a un movimiento social que lo único que pedía era más igualdad y más derechos.
Ahora
hablaremos de los chalecos amarillos, pero
yo
me pregunto, empresarios que apoyen a ciertos candidatos, no es nuevo ni en Francia, ni en el mundo.
¿Qué
hay de diferente en el caso de Macron? Por ejemplo, si lo comparamos al caso de Nicolas Sarkozy y sus relaciones con empresarios como Bouygues.
Sí, hay varias diferencias. Sarkozy tenía, de hecho, un juego oligárquico muy potente. Ya en sí había una interferencia importante. La diferencia es que se ha concentrado todavía más la prensa entre algunas manos en los diez años que han pasado. Le Monde, Nouvellops, todas esas medias que antes... Toda esa prensa, Liberación, que antes era independiente, ha caído entre manos de personas muy potentes.
Y
la otra diferencia muy importante es que los hombres políticos hasta entonces tenían una relación a la política. Simplemente, Emmanuel Macron nunca se presentó a las elecciones antes de ser ministro y luego de ser elegido presidente. Quiere decir que hasta el último momento se construyó en esas relaciones turbias entre la alta esfera pública y privada en el pequeño París para crear esa connivencia que le permitió llegar a lo más alto del poder y,
a
partir de ahí,
fabricar
una candidatura a las elecciones presidenciales. Nicolas Sarkozy, como todos presidentes anteriores, desde que tenían una edad bastante tempranera, de 20, 25 años, se habían implicado en política, se habían confrontado a población y entonces había como un retrocontrol. Había de un lado, evidentemente, esos juegos oligárquicos que ya existían, pero del otro, esos hombres políticos tenían un poder, un peso que era su aceptación por la sociedad. Emmanuel Macron, por la primera vez, es un hombre político que se proyecta en el espacio público a partir del juego oligárquico y no alguien que se absorbe en el juego oligárquico después de haber estado
en el espacio público. O sea, que estaríamos
ante un cambio de paradigma.
Sí, y una agravación muy importante de las condiciones democráticas, porque en el momento en que la información está manipulada o no es suficientemente plural, la democracia no tiene sentido. Si usted vota por A pensando que A es B porque todo el mundo le ha mentido,
manipulado... Pero infantiliza un
poco a los electores,
¿no? No, al contrario. Si los
electores no tienen la información, pueden ser las personas más inteligentes del mundo. Si usted no... La inteligencia es hacer conexión entre dos datos, etimológicamente. Entonces, si usted no tiene los datos, puede ser la persona más inteligente del mundo, no puede hacer las conexiones. Y es lo que ha pasado con Emmanuel Macron.
Hablemos justamente de los chalecos amarillos. Usted es abogado de Juliana Sanz, pero también lo es de Maxim Nicol, una de las figuras más conocidas del movimiento chalecos amarillos. Movimiento que usted defiende y en el que participa. Y la figura de Maxim Nicol es súper controvertida. Afirmaba ser de la ultraderecha al principio. Ha tenido comentarios bastante racistas. Ha difundido noticias falsas con el pacto, por ejemplo, de Marrakech. ¿No es un poco contradictorio defender a Maxim Nicol?
Los chalecos amarillos en general han provocado una gran controversia porque por la primera vez, gente que aparte decía a las clases más frágiles de la sociedad, se expresaba directamente. Entonces ha habido una tentación de la parte de la élite
que
está normalmente... Tiene por cargo justamente hablar en nombre de los otros, que sean los hombres políticos, pero también la prensa, de intentar reducir su palabra. Entonces, sobre Maxim Nicol es verdad que ha difundido unas informaciones falsas, pero no es verdad que nunca ha tenido comentarios racistas, nunca, ni no sé cuál era el otro punto que había abordado, pero también es muy importante significarlo, que nunca
pertenecía a la
ultraderecha. Al contrario de
lo
que se ha dicho, nunca fue simpatizante y siempre ha rechazado, en el momento en
que
se ha expresado públicamente, esa fuerza política. Y lo que sí ha hecho, ha hecho errores, porque tenía dificultades en discriminar la información. Era alguien que no tenía la formación para saber la diferencia entre un instituto de prensa tradicional y un sit complotista en Internet que iba a difundir falsas informaciones.
O
sea,
por
ignorancia ha incurrido en errores.
Sí,
por ausencia de práctica, pero se ha formado, ha ido corrigiendo errores y hoy en día, pues al contrario, es alguien que ha conseguido filtrar falsas informaciones que estaban transitando en los chalecos amarillos y decir, no, esto no es verdad. Y eso en pocos meses.
Y
yo lo que yo
estoy...
Yo tengo, sí, me siento muy... Ha sido mi honor acompañar a esta persona y al movimiento en general para ayudarlos a volver
a política. El futuro
de los chalecos
amarillos,
porque llevamos
muchos
meses, pero cada vez hay menos gente
en la calle. Sí, pero sobre
todo el milagro de los chalecos amarillos es que hay millones de personas, centenas de miles tal vez, que han vuelto a política, en sentido noble el término.
Pero no
votaron en las europeas,
por ejemplo. Sí, hombre,
ha habido una aumentación del 10% de participación en las europeas. Yo pensaba que, por otras razones, no entraremos en ello ahora, que en esas elecciones europeas no hay que participar.
¿Y a quién
votaron?
No me oyeron, no se sabe, porque es muy difícil determinar lo que es un chaleco amarillo y entonces encontrar en la sociedad. Pero entonces esa entrada en la política, en sentido noble, gente que habíamos perdido, me parece en sí ya algo de mucho valor. Y ahora la cuestión es cómo se va a construir esa relación a política. Si los miramos con desprecio, seguro que los perdemos. La cuestión es ahora cómo integrar ciudadanos que se sentían completamente excluidos a la participación política.
Pues muchísimas gracias, Juan Branco. No sé si pronto tendremos este libro Crepuscule en español.
Sí,
pues se están traduciéndolo. Ya hemos vendido los derechos, así que espero que la gente lo descubrirá también en América Latina y en España.
Pues muchísimas gracias y muchísimas gracias a todos ustedes. Ya saben que nos pueden seguir por internet en rfimundo.com y en france24.com. Hasta pronto, amigos.
Gracias. Gracias. Gracias. Gracias. Gracias.
Juan Branco